Septiembre y la báscula
Septiembre y la báscula: por qué la disciplina (y no la motivación) es tu mejor aliada para perder grasa
¡Por fin es septiembre! El inicio de nuevas etapas nos generan una motivación tremenda, pero hay que tener en cuenta que la motivación suele bajar de forma brusca en cuanto no vemos cumplidos los objetivos y pasamos a la frustración y por ende al abandono
Fíjate objetivos simples y construye una disciplina diaria. Es mucho mejor hacer algo pequeño cada día que marcarse grandes objetivos que difícilmente podrás alcanzar.
Me centro en la pérdida de peso de forma racional, especialmente si te encuentras en peri o en menopausia, y qué acciones reales puedes empezar desde ahora mismo.
1. El verdadero objetivo: perder grasa, no peso
Hay que enfocar la pérdida de peso como la transformación de la grasa en músculo. Esto no va a mostrar grandes cambios numéricos en tu báscula, pero si va a mejorar tu composición corporal.
El músculo consume energía en reposo y esto puede resultar muy beneficioso para alcanzar tu objetivo, mejorar tu composición corporal.
Un adulto de unos 70 kgs de peso suele contener unos 14kg de grasa
         El reto de la menopausia y la grasa abdominal
Si estás cerca de la menopausia o ya la estás transitando, habrás notado que tu peso sube "sin tu consentimiento". Esto tiene una explicación científica: la disminución de los estrógenos facilita que la grasa se acumule en la zona abdominal.
Esta grasa abdominal tiende a inflamarse. Para explicarlo de forma sencilla: la grasa "se asfixia" y empieza a emitir sustancias (citoquinas pro inflamatorias) que causan una inflamación generalizada en tu cuerpo. Esto aumenta la resistencia a la insulina, creando un círculo vicioso que genera todavía más grasa abdominal.
2. La trampa de "comer menos" y el metabolismo en alerta
La lógica matemática es aplastante, hay que ingresar menos y gastar más, es la única manera. 
Pero ojo hablamos de 2 situaciones, ingresar menos, está clara, pero hay que acompañarlo de gastar más. Si no aumentamos el gasto calórico en reposo y solo aplicamos el comer menos, nuestro cuerpo entra en alerta y aplica restricciones de gasto, es decir, como me entra menos energia, voy a usar menos para poder tener el almacen en uso por si me hace falta, con lo que encima de que como menos sigo engordando igual, o no adelgazo absolutamente nada. Ahí es donde entra la parte del ejercicio de fuerza y del cardio.
  • Ejercicio de fuerza y cardio: Es fundamental para mantener activo el metabolismo. Si vas a empezar, hazlo acompañado de profesionales que te guíen con objetivos alcanzables.
  • Disciplina sostenible: Es el único camino para mantener el hábito en el tiempo y lograr el objetivo final.
3. Hambre emocional y la importancia de la proteína
Hoy en día sufrimos niveles muy altos de estrés que nos llevan a tener hambre emocional. Calmamos la ansiedad con comida basura, alimentos ultraprocesados con bajo valor nutricional y alto índice calórico.
Por esto es necesario aumentar el consumo de proteínas. La proteína es el macronutriente que más sacia y el que protege tus músculos. Por ejemplo, una mujer de 70 kg de peso necesita unos 84 gramos de proteína al día, una cantidad que muchas veces es difícil de conseguir sin ayuda profesional o suplementación.
4. Aliados en tu despensa: Suplementación inteligente
Cuando la dieta y el ejercicio necesitan un empujón extra para regular las hormonas y la ansiedad, la suplementación basada en la evidencia es una gran herramienta:
  • Para controlar el cortisol y la ansiedad: Los adaptógenos como la Rhodiola y el extracto de azafrán son ideales para calmar el sistema nervioso y frenar la pulsión por el dulce.
  • Para mejorar la resistencia a la insulina: La berberina y el myoinositol son dos grandes aliados que te ayudarán a que tu cuerpo gestione mejor los carbohidratos. Para esto el consejo de una farmacéutica especialista en suplementación es súper necesario. No te dejes llevar por ningún gurú, ni por ninguna vecina, "que nos conocemos"
? Guía rápida: Tu plan de acción de 7 puntos
Si buscas un resumen claro para empezar desde mañana mismo, memoriza estos puntos:
  1. Sueño reparador: Sin un buen descanso, el cerebro no se desintoxica.
  2. Ejercicio combinado: Fuerza para tus músculos y cardio para tu corazón.
  3. Alimentación proteica: Asegúrate de llegar a tus requerimientos diarios (y suplementa con batidos si es necesario) pero siempre orientadx por un profesional.
  4. Control de la ansiedad: Apóyate en suplementos naturales para el hambre emocional. El extracto de azafrán te puede ayudar
  5. Combate la resistencia a la insulina: Valora el uso de berberina y myoinositol.
  6. Objetivos micro: Plantéate metas muy pequeñas cada día.
  7. Disciplina sobre motivación: Hazlo, incluso los días que no tengas ganas.
Cambiar grasa por músculo es un proceso lento, pero es el único que garantiza una salud de hierro a largo plazo.
¿Qué me dices? ¿Lo intentamos juntas este septiembre?

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